Blanca de la Torre

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Blanca de la Torre
Nueva directora del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
Guillem de Castro 118, València
Jueves 3 de abril de 2025

Blanca de la Torre ha sido presentada como nueva directora del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) y, por lo que se vio, llega con un proyecto bien afilado, por seguir la sentencia de Abraham Lincoln: “Dame seis horas para talar un árbol y me pasaré las cuatro primeras afilando el hacha”. Ahora tiene cinco años por delante para ejecutar el proyecto del que se limitó a esbozar sus bien contorneadas líneas maestras.

Cabe subrayar –antes de esbozar lo que queda a expensas de futuras concreciones– que, si bien su proyecto llega bien afilado, no lo hace con la intención de talar árbol alguno, puesto que es precisamente la “sostenibilidad” uno de los ejes de la propuesta que ha convencido al jurado para seleccionarla como directora del IVAM.

Su proyecto, por el contrario, llega para que el tronco del museo se robustezca y alcance “la excelencia y la proyección internacional” que, según el conseller de Cultura, José Antonio Rovira, le dará su nueva directora. De manera que, siguiendo con las metáforas, fue la propio Blanca de la Torre quien visualizó el IVAM “como bosque” y el territorio en el que se inscribe “como un espacio líquido”.

Las alusiones a ese bosque, por donde el escritor Henry David Thoreau paseó, saliendo, como él mismo dijo, “más alto que los árboles”, tenían como propósito señalar el “entramado de relaciones de ecodependencia e interdependencia” que subyacen bajo su tierra: “En su exterior, las ramas más grandes dan espacio a las pequeñas, en un gesto de colaboración y apoyo mutuo”.

Blanca de la Torre, nueva directora del IVAM, en el hall del museo valenciano. Foto: Miguel Lorenzo.

Y puso el ejemplo del bosque Pando, “el organismo más grande del planeta, cuyos árboles están unidos por una sola raíz”, proponiendo, en este sentido, al IVAM “como territorio elástico capaz de interrogarse de manera constante y de pensarse como cuerpo social”. Un museo, pues, abierto a la reflexión y la colaboración entre los diferentes agentes sociales que participan en su funcionamiento.

El bosque y su “sostenibilidad” a través de cuatro dimensiones: “Medioambiental, social, económica y cultural”. Y en el marco de ese “espacio líquido” –tan del gusto del sociólogo Zygmunt Bauman, que acuñó la “modernidad líquida” como un tiempo sin grandes certezas–, Blanca de la Torre puso el énfasis en la importancia de tejer alianzas entre lo internacional y lo local, operando como “vasos comunicantes”.

De izquierda a derecha, Miquel Nadal, director general de Cultura; Pilar Tébar, secretaria autonómica de Cultura; José Antonio Rovira, conseller de Cultura; Blanca de la Torre, directora del IVAM, Marta Alonso, directora general de Patrimonio, y María Ayuso, gerente del IVAM. Foto: Merche Medina.

Internacionalización del museo que, para despejar dudas acerca de su importancia territorial como bien preciado para los valencianos, no supone, en ningún caso, “descuidar el contexto inmediato”. “Por el contrario, un programa sólido de internacionalización que reposicione la visión del museo en la escena global fortalecerá su conexión con el tejido valenciano”, apostilló.

Y junto al bosque y el espacio líquido, De la Torre destacó una de las líneas principales de su proyecto: la colección de arte del IVAM como epicentro. Para ello, dedicará dos salas permanentes a la exhibición de “obras icónicas” de la colección, con el fin de que el público las disfrute, como sucede ­–puntualizó– “con ‘Las señoritas de Avignon’ de Picasso, en el MoMA de Nueva York, ‘La fuente’ de Duchamp, en la Tate Modern de Londres, o ‘La Gioconda’, en el Louvre” de París.

Y luego se extendió un poco más, centrándose en las raíces del museo como parte de ese bosque mayor: “Artistas emblemáticos de la colección del IVAM contribuirán a conformar una identidad reconocible para los visitantes”, operando este tipo de piezas “como iconos patrimoniales” que “generan interés y orgullo de pertenencia”.

En lo que coincidieron el conseller de Cultura y la nueva directora es en la importancia de la educación, al alimón del papel cultural del museo, aunque del núcleo de esa educación no se dijera nada específico, salvo la sola necesidad de impartirla como fuente, per se, de conocimiento y de capacidad crítica.

“La institución se transforma en un espacio de deseo capaz de generar ciudadanía crítica a través de la emoción, del mirar desde otro lugar”, proponiendo “leer los significados de las imágenes a través de la exploración de otras formas de contemplación”, señaló De la Torre, caracterizando ese “espacio de deseo” como uno “para problematizar, afectar, cuestionar e interpelar”.

La nueva etapa del IVAM, subrayó la directora, “no tiene por qué significar una ruptura con todo lo anterior, pero sí implica mirar al futuro”. De hecho, la internacionalización del museo, la colección artística como epicentro, la identificación de las ausencias y vacíos de esa misma colección, en cuanto a la política de adquisiciones, y la transformación digital, son propuestas que ya estaban en los proyectores de sus dos inmediatos ex directores: José Miguel Cortés y Nuria Enguita.

El conseller de Cultura, José Antonio Rovira, junto a Blanca de la Torre, durante la presentación de su proyecto como nueva directora del IVAM. Foto: Miguel Lorenzo.

Con respecto a la “transdisciplinariedad”, línea “fundamental” de su proyecto, mediante la cual enriquecer los lenguajes del arte contemporáneo, “a partir de otros propios de diversas disciplinas”, con el fin de quebrar la “categoría hermética” del arte contemporáneo, limitando “su capacidad de generar diálogos con el presente”, también figuraba en las propuestas de sus antecesores en el cargo.

Y la ampliación del IVAM ­–tan anhelada o, cuando menos, planteada por el anterior gobierno en las dos anteriores etapas–, ahora ha quedado definitivamente suspendida: “Me interesa el crecimiento del propio museo; no me interesa otra sede dentro de Valencia”, zanjó De la Torre. De hecho, para la Nave 3 del Parque Central –presentada en su momento como futura subsede del IVAM– se barajan ya otras posibilidades, como convertirse en subsede de algún museo internacional.

El apoyo al circuito galerístico de la Comunitat Valenciana, anunciado por la directora, también ha contado con el respaldo de Cortés y Enguita, aunque falta, en este sentido, aclarar si será el mismo –básicamente centrado en la adquisición de obras durante el Abierto València con el que arrancan en septiembre las galerías su temporada– o la nueva gestora lo ampliará.

De manera que lo verdaderamente novedoso –a falta de concreción futura del proyecto por parte de la recién estrenada directora–, son esas salas permanentes con piezas icónicas a modo de entorchados culturales de la ciudad. Una ciudad a la que Blanca de la Torre dedicará culturalmente sus próximos cinco años, huyendo del pesimismo anotado por los medios tras la dimisión de Enguita: “Inicio el reencantamiento con la sociedad valenciana”, concluyó.

Blanca de la Torre
Blanca de la Torre, nueva directora del IVAM, en una de las salas de la exposición de Julio González. Foto: Miguel Lorenzo.