La rabia

#MAKMALibros
‘La rabia’, de Albertina Carri, por Michèle Soriano
Colección Cine de Contrabando
Filmoteca Valenciana
Plaza del Ayuntamiento 18, València
Domingo 6 de abril de 2025, a las 18:00

“Que la visión sea autónoma a cualquier consenso social”

Con esta cita extraída de su novela ‘Lo que aprendí de las bestias’, arranca el cuarto volumen de la colección ‘Cine’ de Contrabando, dedicado a ‘La rabia’, tercer largometraje de la cineasta argentina Albertina Carri (Buenos Aires, 1973), que se presentará el próximo domingo 6 de abril, a las 18:00, en una sesión especial en la Filmoteca de València como inauguración de un ciclo integral dedicado a su filmografía.

Un acto al que asistirán, como presentadoras de lujo, la propia Albertina Carri y Michèle Soriano, autora del texto y profesora investigadora en Estudios Latinoamericanos en la Universidad Toulouse Jean Jaurès (Francia).

De este modo, la cineasta visita València como paso de una gira europea con motivo del estreno de su próxima película, ‘¡Caigan las rosas blancas!’, que podrá verse en La Filmoteca el lunes día 7, también con presencia de la autora.

Albertina Carri es, sin duda, una de las voces más reseñables de lo que se llamó Nuevo Cine Argentino, la joven generación de cineastas que surgió en la década de los 90 que, con una ambición revolucionaria comparable al estallido de la nouvelle vague francesa, iba a revolver las estructuras de la industria cinematográfica de su país, tanto en lo que concierne a los tipos de relatos como a sus discursos dominantes y sus formas expresivas.

Basada en las vivencias de la directora, ‘La rabia’ nos sitúa en algún lugar de la Argentina rural contemporánea. En este espacio-representación se desarrolla el drama de Alejandra, joven esposa de Poldo, un jornalero a sueldo del propietario de una explotación ganadera cuyas tierras guarda durante sus ausencias en la ciudad.

Alejandra tiene una relación amorosa con Pichón, otro trabajador de una finca vecina. Para Alejandra, esta relación se presenta, a la vez, como expresión de una necesidad emocional y una vía de escape a los diques que le impone su vida cotidiana y su matrimonio con el irascible Poldo.

Fotograma de ‘La rabia’, de Albertina Carri.

En medio de este triangulo de pasiones y celos soterrados, Nati, una niña de 6 años, hija de Alejandra y Poldo, y Ladeado, el hijo de Pichón, exploran el mundo que les rodea entre juegos y secretos infantiles. Un universo que explota cuando las tensiones entre los adultos muestran su cara más violenta.

Pero reducir ‘La rabia’ a su argumento es, como sostiene Michèle Soriano, autora de este ensayo, quedarse en la superficie. Desde una perspectiva feminista, Albertina Carri desmenuza en su obra los mecanismos de una sociedad dominada por el rito y la costumbre,herramientas que colocan a sus personajes en una situación de permanente opresión.

Cubierta de ‘La rabia’, película de Albertina Carri analizada por Michèle Soriano en la colección de cine de la editorial Contrabando.

La condición de la mujer frente al patriarcado culturalmente imperante y la pervivencia de las viejas estructuras de clase, con sus mecanismos de dependencia y sometimiento, quedan expuestos en esta película.

Ahora bien, para colocar al espectador en posición de comprender íntimamente estos conflictos, no basta con exponerlos. Para ello, hay que romper las formas tradicionales del propio cine, entendidas por Carri como parte de esa misma hegemonía cultural que sostiene este sistema opresivo.

La mixtura sin complejos de los géneros cinematográficos, de la ficción al documental, la disrupción de técnicas como la animación, como elemento plástico y metafórico, el empleo contraarmónico del sonido y la fractura de la linealidad narrativa devienen aquí en estrategias, más que estéticas, necesarias para lograr sus objetivos.

Resultado de esta dialéctica de confrontación con las formas del cine, aparece una sensación de desconcierto y desasosiego en el espectador. Ese desasosiego frente a la imagen, sin embargo, nos situará en una perspectiva ideal para enfrentarnos a aquellas cuestiones que interesan a la autora y que atraviesan toda su obra: la infancia, el empleo de la violencia en la sociedad, la presencia y necesidades de los cuerpos, la sexualidad, la dictadura política y, sobre todo, la memoria como esencia de nuestra propia identidad, particular y colectiva.

Desasosiego, pues, al que se ven abocados los personajes que encuentra, así, su reflejo en el espectador, toda una “poética del extrañamiento”, como lo bautiza Michèle Soriano en este ejemplar trabajo.